Administración Pública e Investigación

Ayer pudimos asistir a la lectura y defensa de una tesis doctoral, concretamente la de un colega, Daniel Mateo, de la Universidad de Alicante, con el título “El comercio en Hispania Ulterior durante los siglos II a. C. y II d. C. Tráfico anfórico y relaciones mercantiles”. Siempre resulta enormemente reconfortante comprobar como un investigador, tras cincos años de beca, consigue sacar adelante un trabajo como el que pudimos ver. Pero resulta aun más encomiable si conocemos los entresijos de la investigación y el modo en el que se ha llegado a culminar.

Aunque conocíamos de cerca el asunto, un miembro del tribunal, el Dr. Enrique García Vargas, de la Universidad de Sevilla y todo un referente en estudios sobre comercio en época romana, puso el dedo en la llaga: “el trabajo es sobresaliente no solo por haberse enfrentado a la cantidad ingente de material cerámico al que se ha enfrentado, sino por haber puesto delante del Titán que supone la administración andaluza”. Aunque para no ser injustos estoy seguro que el gentilicio se podría sustituir por el de cualquier Comunidad Autónoma.

mosaico ostia, mosaico ánfora romana

 

El trabajo de Mateo (ahora Dr. Mateo) trata de obtener una visión general de la dinámica comercial en las provincia Bética y Lusitania durante el final de la república y el Alto Imperio romano, algo que hasta el momento nadie había realizado. Semejante trabajo suponía que el investigador tuviese que consultar fondos depositados en múltiples museos de Andalucía, pero como se podrán imaginar no estamos hablando de esculturas realizadas en mármol o suntuosa joyería. Estamos hablando de fragmentos de ánfora romana que son cuantificados, estadísticamente analizados y posteriormente interpretados dentro de una visión general. Pero acceder a estos museos y estudiar tan honorables materiales se convierte en toda una odisea precisamente por lo que muchas veces hemos señalado: el sentido patrimonial que tienen del patrimonio muchos investigadores, directores de excavaciones o responsables de museos. Creen y están totalmente convencidos que los materiales procedentes de un yacimiento les pertenecen por los decenios de los decenios tan solo por haber participado en esa excavación. Jamás los estudiarán. Jamás los publicarán, pero no permitirán que nadie más los vea. La administración se hace cómplice de esta maniobra y se convierte en responsable de frenar la investigación y poner trabas. Alguien les debería hacer entender que esto de la Investigación no es solo inversión sino facilitar el trabajo de los investigadores.

Aun reside en la legislación y las instituciones culturales españolas un aroma del s. XIX que asocia de forma indisoluble el material extraído de una excavación a su excavador. Este hermetismo propicia un frenazo en el avance de la Historia puesto que nos privan el acceso a la información más básica. La administración pública como responsable última se hace cómplice del más vil de los asesinos: evitar reescribir nuestra Historia. A pesar de ellos, todos los años hay muchos “Danis Mateos” que luchan de forma denodada contra ese Titán y acaban venciendo. Enhorabuena. Nuestra más sincera enhorabuena y admiración.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: