No entendemos el Patrimonio

No entendemos el Patrimonio. Esta suele ser la coartada. Uno de los argumentos más manidos en reuniones y encuentros entre el equipo que coordina la puesta en valor del yacimiento arqueológico de turno y la administración. Solo así se explican soluciones como la que hemos visto recientemente en Torreparedones. La ciudadanía es incapaz de comprender las cuatro piedras que hemos excavado y este es el camino que nos lleva en muchas ocasiones a levantar sobre los restos conservados cinco metro de hormigón armado y así recuperar los volúmenes que nos hubiese gustado se conservaran. Así, por fin, el visitante no debe hacer ningún tipo de esfuerzo por imaginarse cómo era esa ciudad romana, esa basílica o ese dolmen.

En Restauración del Patrimonio existe una premisa conocida como la de “mínima intervención”. Viene a decir que el restaurador solo intervendrá sobre aquellas partes que estén en serio peligro por desprendimiento y deterioro muy acusado. Les invito a que observen la siguiente imagen:

torres romanas torreparedones, muralla romana torreparedones

¿Era necesario? ¿Era necesario realizar esa intervención para frenar el deterioro de la estructura? ¿Está justificada esta “mínima intervención”? ¿Hubiese sido capaz el visitante de desentrañar los misterios de esa estructura de la izquierda sin la intervención de la derecha? ¿Hubiese bastado con una panelería informativa al pie de la estructura? Como mínimo son preguntas que nos deberíamos hacer. Pero vamos a intentar ir más allá. Fíjense en la imagen de la derecha, no en la estructura (aunque sea casi inevitable) sino en la hilera de visitantes que accede por la lustrosa entrada. Esos trajes negros denotan una inauguración, aventuro a interpretar, entre los que se encuentran, con casi total seguridad, los culpables del presunto delito perpetrado. El pack suele ser estandar: políticos que la quieren tener más grande que el alcalde vecino, un arquitecto con el ego más grande que las torres a la vista y un equipo de arqueólogos y restauradores que no han sabido-querido imponer su criterio más científico.

El caso de Torreparedones no es único, por supuesto, de hecho es bastante más habitual de lo que podemos imaginar, y el caso que nos ilustra es probablemente un estertor de aquellos años donde uno podía encontrarse un billete de 500 € debajo de una piedra. No nos podemos hacer una idea de la cantidad de dinero que habrá costado semejante obra, no queremos hacernos idea de los años de mantenimiento e investigación que se podrían haber costeado con lo sufragado en esas magníficas torres.

Este despilfarro no meditado ha llevado en muchos casos a unos planteamientos de restauración y puesta en valor cercanos a querer construir una macrourbanización en primera línea de playa o un aeropuerto donde no vuelan ni los grajos. Pero estén tranquilos, no es algo exclusivo de nuestro país. Hace unos meses nos desayunamos con la intención del gobierno romano en cubrir totalmente la arena del Coliseo, obra que como se pondrán imaginar supone todo un desafío para arquitectos e ingenieros y por tanto un desembolso de dinero realmente importante. ¿Es necesario? ¿Frenará esta intervención el deterioro del monumento? Y sin duda nos debemos preguntar ¿cuántas intervenciones de mantenimiento se podrían haber realizado sobre el Coliseo u otros monumentos de Roma con el dinero que va a costar el lustroso suelo del anfiteatro flavio?

Estertores. Estertores de un enfermo moribundo.

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7 responses to “No entendemos el Patrimonio

  • jose antonio ordoñez pozo

    estoy en desacuerdo con este articulista ¿ que intereses le mueven a escribir esto?¿acaso desea dejarlo como estaba antes que solo lo usaban los expoliadores?,

    • gerionhispania

      Hola D. Jose Antonio, el interés que nos mueve a escribir esta reflexión es la de denunciar determinadas intervenciones sobre el patrimonio que pueden llegar a ser tan dañinas como las de los propios expoliadores. Tal como indicamos en el artículo, existe en Restauración del Patrimonio una premisa que debe ser inquebrantable, es la de “mínima intervención”. Esto obliga a los responsables de la intervención sobre el elemento patrimonial garantizar una reversibilidad de la obra sin dañar al original e intervenir en la consolidación de la estructura para salvaguardar su integridad y como podrá comprender la intervención a la que hacemos referencia excede con creces esta premisa.
      Lo que realmente libra un yacimiento arqueológico de los expoliadores es la inversión en personal que de forma estable y regular esté en el propio yacimiento, ya sea realizando labores de vigilancia, excavación, consolidación o investigación.
      Un saludo y muchas gracias por leernos.

  • Alvaro Garcia

    “Una premisa que debe ser inquebrantable” Ejemplos: Centro Historico de Varsovia, Namdaemun de Corea, restauracion del Cazador cargando su escopeta de Goya, etc etc. Establecer una premisa taxativa en casos como el patrimonio, en los que cada obra o edificio necesita unas soluciones propias es un poco pretencioso. En este yacimiento se han levantado dos volúmenes que claramente diferencian el original del actual, que permite una mejor comprensión, que probablemente sea desmontable y que, porque no decirlo, mejora la afluencia de visitantes. Mejor esto, que venerables ruinas que nadie visita ni conoce porque no tienen ni una mínima intervención.

    • gerionhispania

      ¿Esta intervención garantiza una mayor afluencia de visitantes? Podemos debatir sobre la conveniencia o no de establecer normas taxativas a la hora de afrontar una restauración pero salta a la vista que la intervención en Torreparedones es del todo innecesaria. Más aun cuando hoy día existen multitud de estrategias no agresivas que permiten un disfrute de los restos conservados, visualizando tanto la parte original como una posible recreación.

  • Puesta en Valor del Patrimonio Arqueológico: Torreparedones

    […] Imagen del antes y después. Fuente: gerionhispania […]

  • ¿Está nuestro Patrimonio protegido? | gerionhispania

    […] a defender el expolio de una tumba con la coartada “son unos huesos”, levantar dos bloques de hormigón sobre unos restos romanos “para que se vean mejor” o delegar el cuidado de un Parque […]

  • urielcardoza

    Reblogueó esto en Uriel Cardoza Arquitectoy comentado:
    A tomar muy en cuenta…

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