Archivo de la categoría: Historia

Divulgación,difusión y otros menesteres del Patrimonio

El pasado 29 de octubre tuvimos la suerte de estar en Arqueonet, una magnífica iniciativa promovida por el Colegio de Arqueólogos de Madrid y algunas de las empresas emergentes en arqueología e ilustración entre los que se encuentran grandes amigos, como Virtua Nostrum o PAR. El marco, por supuesto, era inigualable, el Museo Arqueológico Nacional, y además de disfrutar con colegas que nos regalan su tiempo a diario en este terreno de la arqueología y la divulgación, pudimos por fin poner cara a muchos de ellos.

Divulgación,difusión y otros menesteres del Patrimonio

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La Forma Urbis crece

La conocida como Forma Urbis probablemente sea uno de esos hallazgos arqueológicos que resultan todo un anhelo para cualquier arqueólogo: un plano de la antigua Roma sobre mármol. ¿Quien no habrá deseado hallar algo así en la excavación de una antigua ciudad de época romana? Evidentemente una entonación, puesto que lo habitual es ir trazando sobre el papel o en la pantalla de un ordenador la Forma Urbis conforme liberamos del peso de la tierra a los restos dormidos por el tiempo.

¿Pero qué es la Forma Urbis? ¿Dónde se ubicaba y cual era su objetivo? Os contamos los detalles a continuación, así como los últimos hallazgos que han permitido conocer un trozo más de la antigua Roma trazada sobre una lastra de mármol.

La Forma Urbis crece

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Historia de ida y vuelta

En plena resaca de Halloween he podido leer en varios sitios como estamos ante una festividad que marchó de la vieja Europa hacia EEUU y nos ha sido devuelta limpia y resplandeciente. Ese mismo pensamiento me surgió este fin de semana escuchando en la Cadena Ser, dentro de uno de sus programas matinales, la visión de Roma y el modo en el que nuestra sociedad es deudora de sus usos, costumbres y herencia material, precedido de la magnífica escena de La Vida Brian en la que el frente popular de Judea se pregunta ¿qué han hecho los romanos por nosotros?

Historia de ida y vuelta

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Administración Pública e Investigación

Ayer pudimos asistir a la lectura y defensa de una tesis doctoral, concretamente la de un colega, Daniel Mateo, de la Universidad de Alicante, con el título “El comercio en Hispania Ulterior durante los siglos II a. C. y II d. C. Tráfico anfórico y relaciones mercantiles”. Siempre resulta enormemente reconfortante comprobar como un investigador, tras cincos años de beca, consigue sacar adelante un trabajo como el que pudimos ver. Pero resulta aun más encomiable si conocemos los entresijos de la investigación y el modo en el que se ha llegado a culminar.

Aunque conocíamos de cerca el asunto, un miembro del tribunal, el Dr. Enrique García Vargas, de la Universidad de Sevilla y todo un referente en estudios sobre comercio en época romana, puso el dedo en la llaga: “el trabajo es sobresaliente no solo por haberse enfrentado a la cantidad ingente de material cerámico al que se ha enfrentado, sino por haber puesto delante del Titán que supone la administración andaluza”. Aunque para no ser injustos estoy seguro que el gentilicio se podría sustituir por el de cualquier Comunidad Autónoma.

mosaico ostia, mosaico ánfora romana

 

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La coctelera de la Antigüedad

Este fin de semana la curiosidad nos llevó a ver una película: Hércules. En efecto, la curiosidad mata al gato o a cualquier incauto que se acerque provisto de ilusión y ganas de buen cine, pero esto en realidad es otro debate. Personalmente, sabíamos a qué nos acercábamos y lo que nos íbamos encontrar, solo queríamos verificar una hipótesis que andábamos rumiando desde hace tiempo.
Esta nueva película, nos acerca a la antigüedad clásica a través del mítico héroe aunque agitando una coctelera, la que da nombre a esta reflexión, y que poco tiene que ver con la intención de acercarse al personaje que conocemos a través de los textos clásicos.

Desde hace ya tiempo vemos como aparecen ciertas películas ambientadas en la antigüedad clásica donde se entrecruzan periodos, épocas e incluso civilizaciones para dar forma a un momento que nunca existió pero que va tomando forma en el subconsciente colectivo. No hablo de películas donde en lugar de usar el armamento imperial romano en una batalla capitaneada por Marco Aurelio usan un tipo de espada republicana. No hablo tampoco del desembarco de Normandía llevado a las playas de Ilion con Aquiles dirigiendo el asalto. Hablo de películas que nos tratan de transportar a la antigüedad mezclando términos, ambientaciones y culturas para dar lugar a un pastiche cultural donde romanos, griegos, egipcios o asirios conviven tras pasar por la susodicha coctelera. ¿Esto es intencionado? y en caso de ser intencionado, ¿cuál es el propósito?
La intención de dar forma a una idea de antigüedad clásica donde cabe todo y que trate de no discriminar englobando absolutamente a todas las culturas parece un empeño más que un accidente. La tendencia parece ir hacia lo generalista y tratar de ofrecer una visión del pasado donde hay elementos comunes que se entrecruzan y conviven. Hace un tiempo os hablábamos de una teoría que se prodiga por algunos canales temáticos denominada como “alienígenas ancestrales” y que al fin y al cabo va encaminada hacia esa misma tesis: un origen común donde todo se mezcla y todo se trata de poner en relación. Sin querer entrar en más detalles, puesto que todos sabemos de qué estamos hablando, encontramos un interesante punto de debate sobre la idea que nos tratan de inculcar acerca de nuestros orígenes. La comodidad de consumir un pastiche donde aparezca todo entremezclado, combinado, resulta mucho más sencillo de digerir que una Historia ramificada, empírica, estructurada por épocas y culturas. 
Evidentemente no pretendemos que una película ambientada en la antigüedad clásica sea una tesis doctoral sobre el tema, ni tan siquiera que se entre en lo meticuloso de cuidar los detalles al mínimo, sino ofrecer una visión general que concorde con aquello que la ciencia y la Historia acepta como probable. Pero la insistencia en querer ofrecernos esta curiosa visión nos hace caer en la idea de no encontrarnos ante una casualidad. No estamos hablando de conspiraciones ni manos negras, sino simplemente una tendencia que nos lleva hacia un consumo cada vez más cómodo y menos exigente. Una sociedad que no indaga, que no se pregunta, que se conforma ante una solución irracional e imposible de confirmar mediante el método científico. Es decir, dirigirnos hacia el dogma de fe como solución a las grandes cuestiones históricas nos convierte en una sociedad dócil y sin inquietudes. 
Desde estas líneas solo invitamos a la reflexión, a eso a lo que no mueven estas teorías y películas. Queremos mover a la inquietud, al deseo de seguir buscando, a la necesidad de seguir preguntándonos.

Rescatando el Pasado: la torre Bombarda de Alfaz del Pi

Cuando hablamos de rescatar el pasado y afianzar el patrimonio cultural que ha conformado la identidad bañada por el Mediterráneo no solo debemos pensar en yacimientos espectaculares como Ampurias, los restos encontrados en Cádiz o Cartagena. La Historia del Mediterráneo se nutre también de pequeñas historias que no necesariamente debían estar ligadas a grandes ciudades o épicas batallas. Esas pequeñas historias que nos cuentan mucho, en ocasiones se centraban en dos vigilantes que desde una atalaya o una torre de guardia costera advertían a los campesinos de un ataque berberisco, o de una incursión pirata en época romana.
El caso que os traemos hoy está en relación con una de esas pequeñas historias de las que se nutre el Mediterráneo y que finalmente ayudan a entender la Historia con mayúsculas. La puesta en valor de la Torre Bombarda de Alfaz del Pi es una apuesta por recuperar la memoria de una localidad que podría extrapolarse a cualquier rincón del Mediterráneo, y nos cuenta la historia de una torre vigía del siglo XVI que probablemente en más de una ocasión salvo a los pescadores locales de un ataque pirata.
Por este motivo siempre nos sumaremos a difundir iniciativas como estas, valientes y que luchan contra una corriente que en muchos casos hace imposible de recuperar estos pequeños detalles de la Historia.

Fuente: Carolina Frías Castillejo.

De este modo, durante los días 26 y 27 de noviembre han tenido lugar en el MARQ las II Jornadas de Arqueología y Patrimonio Alicantino, organizadas por esta institución y la Sección de Arqueología del CDL Alicante. Estas jornadas se han ideado como un foro de debate donde diversos especialistas procedentes de la Universidad, los museos y las empresas privadas han realizado una reflexión sobre la situación de la arqueología alicantina durante la primera década del siglo XXI. Asimismo, se han presentado más de 30 comunicaciones que han expuesto los últimos resultados en la práctica arqueológica alicantina. Dentro de esta ronda de comunicaciones, Jaime Molina Vidal y Carolina Frías Castillejo, directores del equipo de la Universidad de Alicante-Ayuntamiento de Alfaz del Pi, han presentado la intervención realizada en la Villa Romana de l’Albir. Este proyecto, iniciado en 2008, ha permitido recuperar uno de los yacimientos romanos más significativos de la provincia de Alicante y convertirlo en el Museo al Aire Libre Villa Romana de l’Albir. Carolina Frías también expuso los trabajos llevados a cabo en la torre Bombarda, una torre vigía del siglo XVI. Esta intervención, ejecutada por Daniel Tejerían y Gustavo Olmedo (Atrium xxx ) ha supuesto la excavación y restauración de esta torre situada en uno de los parajes más significativos de la Comunidad Valenciana, el Parc Natural de la Serra Gelada.

De Papiros y Pirámides

Probablemente quien se guíe por el título de esta reflexión pronto se dará cuenta que poco tiene que ver esto con un relato sobre algún descubrimiento arqueológico en las tierras bañadas por el Nilo. Está más en relación con la deontología, con las ganas de sacar a flote algún proyecto o con la necesidad de tener que vender algo, por ridículo que parezca.
En el mundo de la arqueología hay frases que han pasado a la Historia por ser reveladoras de un gran acontecimiento, un gran hallazgo. Todo el que esté relacionado con el micro mundo que envuelve a la arqueología conocerá de sobra la exclamación de Sir Howard Carter cuando miró por una griega lo que había al otro lado de una puerta sellada miles de años atrás. Conforme han ido pasando los lustros y décadas el calado mediático de los descubrimientos arqueológicos ha tenido que dar una vuelta más de tuerca en su anuncio si se quería hacer hueco en la más candente actualidad.

Es extraño encontrar el anuncio de un descubrimiento o un hallazgo sin epítetos como “la nueva Troya”, “el asentamiento humanos más antiguo de Europa” o “hemos encontrado la clave de la evolución humana”. En muchas ocasiones esto nace de la necesidad del periodista en querer arrancar al arqueólogo de turno el titular más rimbombante y en otras muchas ocasiones nace de la necesidad de querer alcanzar la mayor proyección mediática por parte del equipo científico. Este mayor alcance en muchas ocasiones supone la diferencia entre seguir investigando o no, encontrar una financiación o cerrar un proyecto que ha costado sudor, lágrimas y muchas veces sangre. Pero, ¿todo vale? ¿dónde está el límite?
En los últimos meses hemos encontrado dos casos que parecen cruzar ciertas líneas rojas que no deberíamos pisar, dos casos que han jugado con dos temas muy propicios al amarillismo y a la repercusión mediática: pirámides y el nombre de Jesús.
Por un lado encontramos el caso de una investigadora estadounidense que anunció a bombo y platillo haber localizado un pasaje de la vida de Jesús en un papiro copto. Pero no solo se conformó con la presencia del personaje en el documento, sino que además decía confirmar que Jesús estuvo casado y con hijos. Desde luego el argumento expuesto se prestó a una proyección de primer orden, obligando incluso a que entidades del propio Vaticano tuviesen que manifestarse de forma escéptica (bueno, de qué otra forma se iban a manifestar…). Evidentemente el bombo fue tal que acabó volviéndose en su contra puesto que obligó al pronunciamiento de reputadísimos paleógrafos y especialistas en la Biblia desmintiendo y tirando por tierra la teoría de esta investigadora.
El segundo caso hace mención al hallazgo de una pirámide en el centro de Italia, pero no una como el monumento de Cayo Cestio en Roma, sino una pirámide etrusca de uso y utilidad enigmáticas. Ya se pueden hacer cargo, no solo de la repercusión, sino de la cara de estupefacción de los especialistas en etruscología. 
Evidentemente he propuesto dos casos realmente extremos, donde hablando de forma coloquial, se pasaron de frenada en el anuncio de sus hallazgo. En muchas ocasiones anunciar un descubrimiento arqueológico se convierte en todo un arma de doble filo, y en esta competición desaforada de querer anunciar “quién lo tiene más grande” podemos caer fácilmente en el descrédito y el engaño. La contrastación del hallazgo y su profundo estudio no debe estar nunca por debajo de un anuncio rimbombante, por muy tentador que sea hallar un pirámide en el centro de Italia o revelar la vida secreta de Jesús.

El Abandono de la Historia

Más de uno nos hemos movido nerviosamente del asiento cuando hemos visto escenas como las de Irak, Egipto o Siria, me refiero al momento en el que la gente aprovecha la ocasión para arrasar un museo o yacimiento arqueológico para robar parte del patrimonio en mitad del caos. También es cierto que más de uno también ha pensado en lo lejos que quedaba aquello y rápidamente lo asociábamos una cultura inferior, una sociedad inferior o un estado de necesidad inferior. 
Pero esto ha empezado ha suceder a las puertas de Europa, la vieja Europa, de la que emanan valores, y condiciones que nos hacen sentir cómodamente por encima de las situaciones antes comentadas. Grecia, la madre de nuestra cultura, de nuestra forma de pensar está empezando a vender su patrimonio al mejor postor, su patrimonio ha quedado desatendido y como consecuencia de esto yacimientos y museos están al borde del saqueo. 
Hace unos días hablábamos en un artículo sobre una excavación de urgencia en Elche (Alicante) donde el propio periodista hablaba de situación “no normalizada” y como infortunio el que unos arqueólogos parasen una obra para excavar y aclarar los restos aparecidos durante la obra. En Grecia la situación ha quedado normalizada, es decir, ya no hay vigilancias de obra y por tanto cualquier hallazgo será destruido o expoliado, dependiendo del criterio del promotor de turno. A partir del momento en que están leyendo estas líneas en Grecia el patrimonio que está por aparecer probablemente jamás será visto porque será destruido o robado para ser vendido al mejor postor. El conocimiento del pasado queda en suspenso hasta nueva orden, ¿nuestra Historia tendrá de nuevo unos siglos de oscuridad?
Ideas como a las que aludo en el artículo antes citado son fáciles de hacerlas calar en la sociedad puesto que somos proclives a pensar que la arqueología es realmente un estorbo ante la evolución urbanística de nuestra sociedad por lo que no es nada descabellado hilar el modo en el que Grecia ha llegado a esa situación. Y lo que es más grave, lo problemático que va  a ser regresar a una situación de legalidad, es decir, donde haya una vigilancia arqueológica de las obras y esta sea respetada.
Todos deberíamos saber que aquello que motiva en algunas ocasiones el freno para una obra desvela una parte muy importante de nuestro pasado, de nuestra identidad y habla con mayúsculas de lo que somos y de dónde venimos. La cuestión es realmente grave, alarmante.

FUENTE: ABC


El fin de una época para la Historia

Ayer pude asistir al nombramiento del historiador y arqueólogo italiano Filippo Coarelli como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante y además de un emotivo reencuentro fue un placer contemplar que su vitalidad no había variado en absoluto a pesar de su edad. En su discurso de agradecimiento no se olvidó de nadie además de un gracioso guiño a todos los alumnos que fuimos a alguna de sus excavaciones y aprendimos de sus conversaciones informales tanto como de sus clases magistrales. Pero lo realmente inquietante, desolador y triste fue su nota final, que nos devolvió a esta cruda realidad que vivimos.
El profesor Coarelli además de ser un investigador sin parangón fue un luchador por la libertad y así lo dejó claro desde los años 60 cuando desde la Universidad cambió el organigrama aun imbuido por el sello fascista que dejó Mussoloni. Junto a otro gran investigador, Mario Torelli, creó en Perugia el Instituto de Estudios Comparados, buque insignia de la investigación sobre las culturas antiguas pero también caldo de cultivo para una idea europeista, un sueño que llevó a esa fuente de saber a cientos de estudiantes de todo el mundo.
Un estudio exhaustivo de lenguas antiguas, un análisis desde todos los puntos posibles de la sociedad, cultura, economía, religión y su final extrapolación o reflejo de las teorías o hipótesis en otros momentos históricos caracterizaba al Instituto dependiente de la Universidad de Perugia. Pero escudado en la situación que vive Italia los profesores de este Instituto han sido jubilados sin dar solución de continuidad y dando lugar, por tanto, al cierre de esta institución del saber y la libertad. Sin duda, tal como apunto en el título, se baja el telón en uno de los teatros del saber y sin duda puede significar el inicio del fin para una época enormemente fructífera.

La Universidad de Alicante nombra Doctor Honoris Causa a Filippo Coarelli

Hablar de Filippo Coarelli en la arqueología romana es hablar de genialidad, y sin duda cada uno de sus artículos o libros han marcado, de forma general, un antes y un después. Sus interpretaciones resulta realmente innovadoras y sin duda alguna es el antichista por antonomasia. Mientras que en España nos seguimos “peleando” entre arqueólogos e historiadores tanto por definir ámbitos de estudio y qué disciplina está subordinada a la otra, Coarelli siempre consiguió en Italia imponer la figura del antichista, una persona que domina a la perfección ambas disciplinas y ambas le sirven para llegar a una conclusión o formular una hipótesis.
Su perfecto control de las fuentes, su conocimiento exhaustivo de los yacimientos y una visión preclara de absolutamente todas las etapas históricas le llevan a poder relacionar todo tipo de datos para llegar a conclusiones que han sido realmente revolucionarias. Solo sus estudios sobre los foros de Roma constituyen un punto de inflexión a la hora de abarcar el análisis de cualquier restos de ese periodo, no solo en Roma.
No puedo ser imparcial a la hora de hablar del professore italiano porque he tenido el honor de ser alumno suyo y poder asistir a sus lecciones o el poder oir explicaciones sobre el foro romano en el propio foro van más allá de cualquier otra experiencia educativa. Por tanto, mi más sinceramente enhorabuena a la Universidad de Alicante por su elección y mi más grata felicitación a Filippo Coarelli, de quién siempre se podrá aprender algo.

El acto se desarrollará en el Paraninfo de la Universidad de Alicante a las 12 horas de hoy, 14 de mayo de 2012.